HANDEL’S DUEL

No muchos compositores famosos pueden decir que se batieron en duelo por una función de ópera. Pero el joven George Frideric Handel casi lo hace.

La ópera a comienzos del siglo XVIII era puro caos: el director musical tocaba el acompañamiento en un clavecín situado en el escenario, y los personajes importantes se sentaban allí y comentaban en voz alta. Handel trabajaba entonces con el compositor Johann Mattheson. En la ópera de Mattheson *Cleopatra*, Mattheson interpretaba a Antonio. Cuando Antonio moría pronto en la obra, Mattheson bajó al foso y pidió ocupar el sitio de Handel al clave—al fin y al cabo, él solía dirigir.

Handel, ya famoso por su mal genio, se negó. La discusión subió de tono y, al salir del teatro, Mattheson le plantó una bofetada. Handel desenvainó, Mattheson se defendió y el duelo empezó allí mismo. Por suerte para la historia musical, la espada de Mattheson golpeó un botón metálico del abrigo de Handel y se partió. Honor “salvado”, nadie murió y pronto volvieron a ser amigos. Discordia… resuelta.