Ganar un violín sin esfuerzo
La feroz constancia y práctica de Paganini en su juventud le dieron más tarde tal dominio del violín que apenas necesitaba estudiar más allá de sus frecuentes conciertos. Su conocimiento musical y rapidez de percepción eran tales que se decía que podía leer a primera vista cualquier música escrita para su instrumento.
En Parina hubo una vez un artista que dudaba de esas historias. Le dijo a Paganini que poseía un magnífico Stradivarius y que se lo regalaría si Paganini podía leer a primera vista un concierto que tenía en manuscrito.
«Entonces prepárese para despedirse de su violín», respondió Paganini. Tomó la partitura, la tocó al instante y se marchó como dueño de un ‘Strad’ valorado quizá en 700 u 800 libras.