Un segundo Napoleón
Boucher era un violinista que logró llamar la atención de Carlos IV de España y terminó nombrado violinista especial del rey. Además tenía una ventaja curiosa: se parecía muchísimo a Napoleón I.
Durante un viaje por Rusia, el emperador Alejandro se fijó en ello. El zar lo mandó llamar y le mostró un uniforme francés: un sombrero de tres picos, una espada, el uniforme de coronel de los Cazadores de la Guardia Imperial y la cruz de la Legión de Honor.
“Este uniforme perteneció una vez al emperador Napoleón”, dijo Alejandro. “Fue capturado durante la campaña de Moscú. He notado tu parecido y quiero que te lo pongas. Luego te presentaré a mi madre, que muchas veces ha querido ver a Napoleón.”
Boucher se vistió como se le indicó y lo condujeron a los aposentos de la emperatriz. Alejandro le aseguró que tenía ante sí al doble perfecto del gran corso.