FUN ON THE STAGE

En el escenario no todo es tragedia: los intérpretes también hacen bromas. En una ópera ambientada en un barco, un bromista supuestamente asomó por una trampilla durante la escena de “balanceo”, ofreciendo palanganas como un atento camarero: “¿Alguien requiere mis servicios?” El público no veía por qué el reparto se moría de risa. Otra historia cuenta que la cantante Mme. Devrient, como Leonora, le siseó a un Florestan lento: “¿Por qué no tomas el pan—¿quieres que te lo unte con mantequilla?” Ópera: lágrimas delante, comedia entre bastidores.