HAYDN’S RECEPTION BY PRINCE ESTERHAZY
En una velada en casa del conde Morzin, el príncipe Esterházy escuchó una sinfonía de Joseph Haydn y le gustó tanto que decidió contratar al compositor al instante. Cuando Haydn llegó al palacio, el príncipe supuestamente lo recibió con un comentario clasista —y racista— sobre su tez, pero enseguida pasó a los negocios: mejor salario, un puesto formal y un “cambio de imagen” para que pareciera “respetable”. El remate lo pone la historia: hoy recordamos a Haydn; el príncipe es, casi siempre, una nota al pie.