WAGNER’S WORKING COSTUME

Wagner no solo tenía estados de ánimo: tenía vestuarios para ellos. Quienes lo visitaban contaban que entraba de golpe con un atuendo de terciopelo y satén tipo «Meistersinger», como un cosplay Tudor, y que cambiaba de ropa según quién apareciera. Cuando se disculpó por salir con su bata, dijo con solemnidad que la mitad de sus ideas vivían en su casco y la otra mitad en las botas que se ponía para componer escenas de amor.