Jomelli se detiene por un caballo
Viajar era lento, y un compositor en ruta tenía tiempo de fijarse en todo. Jomelli corría una vez por las calles de Milán por un asunto urgente cuando lo detuvo una multitud: por fin habían atrapado a un caballo desbocado.
A Jomelli no le gustaban los retrasos y quiso abrirse paso. La gente lo frenó: «Espere un momento: verá algo extraordinario».
Esperó. El caballo, ya atrapado, saltó de pronto por encima de un muro alto—directo a la calle de al lado.
Jomelli sonrió y comentó con ironía: «Bueno, esa es la primera cosa extraordinaria que he visto en Milán».