La réplica cortante de Mozart al emperador

Muchos grandes compositores se beneficiaron del favor real—Haydn, por ejemplo, debe mucho al príncipe Esterházy. Con el tiempo, desde Haydn hasta Wagner, las cortes aprendieron a valorar cada vez más el genio musical.

Pero el patrocinio podía tener un precio: algunos músicos se volvían serviles, otros conservaban su independencia. Mozart pertenecía a estos últimos. Tras la primera representación de su ópera *Il Seraglio*, el emperador austríaco José II hizo un comentario.

“Mi querido Mozart”, dijo, “esto es demasiado fino para nuestros oídos; hay demasiadas notas.”

Mozart replicó con filo: “Con el debido respeto, Majestad—hay exactamente las notas necesarias.” Brillante… y poco útil para caer bien en la corte.