AN EVEN DISTRIBUTION OF HONORS
El compositor Thomas Arne tuvo que juzgar a dos cantantes—las dos muy seguras de sí mismas, pero (según él) no precisamente brillantes.
Tras escucharlas, le dijo a la primera: “Eres la peor cantante que he oído en mi vida.”
La otra celebró: “¡Entonces gano yo!”
Veredicto de Arne: *No.* La primera es la peor… pero la segunda tampoco es lo bastante buena como para ganar. Empate, pero en el fondo.