La prueba técnica de Chopin

Con Chopin, el piano entró en una nueva era. Escribía para el teclado con tal enfoque y refinamiento que la orquesta parecía casi un detalle. Pero ese nuevo lenguaje exigía una técnica distinta, algo que la vieja “escuela” no había desarrollado del todo.

Incluso el virtuoso Ignaz Moscheles, muy admirado, admitió tras escuchar a Chopin que no podía tocar su música como es debido. Chopin, aun así, buscó consejo del célebre pedagogo Friedrich Kalkbrenner.

Kalkbrenner escuchó y sentenció que la técnica de Chopin era defectuosa. Su recomendación fue tajante: Chopin debía ir a las clases del conservatorio y aprender el “fingering” correcto.

Chopin no discutió. Puso una de sus Études sobre el piano y le pidió a Kalkbrenner que la demostrara. El maestro mayor—orgulloso y seguro de sí—no pudo tocarla. En ese silencio, el veredicto cambió: no era Chopin quien iba atrás, sino su época la que aún no lo alcanzaba.