La mejor réplica de Händel

Un cantante inteligente se mantiene del lado bueno de su acompañante. Un acompañante realmente bueno es raro: necesita técnica de solista, gusto y sensibilidad, y aun así debe ponerse al servicio del cantante.

Sin embargo, muchos cantantes descargan sus fallos en el acompañante. Uno intentó hacerlo con Händel y amenazó con que, si no lo acompañaba mejor, saltaría sobre el clave y lo destrozaría.

Händel le respondió: «Avíseme cuándo piensa hacerlo y lo anunciaré. Estoy seguro de que vendrá más gente a verlo saltar que a escucharlo cantar».

No saltó.